Vestirse con Otro Tipo de Ropa
Jueves, 14 Agosto 
El disfraz puede tener múltiples recursos para el niño, según el psicólogo Arturo Clariá: expresivo, para manifestar sus emociones; creativo, para aplicar la fantasía; de búsqueda de identidad, para generar roles, actuarlos y contribuir en el desarrollo de su personalidad; socializador, para jugar con pares y mayores; evolutivo, para procesar adquisiciones del desarrollo y fortalecedor para el entendimiento del mundo adulto. Lo que bajo la mirada de un adulto puede ser un niño de traje negro y capa o una mujercita con la cara pintada y un vestido con volados es, en cambio, para los ojos de un chico, un auténtico superhéroe con poderes que lo vuelven fuerte y una hermosa princesa que vive en un palacio. Dos psicólogos explican la importancia que tienen los espacios y el tiempo de juego y el valor agregado que aportan los disfraces, capaces de transformar momentáneamente la realidad y transportar hasta al más incrédulo a un mundo de fantasía.
